Puse el despertador a las 5 a.m. y tuve que retrasar la hora de levantarme definitivamente media hora porque la cabeza parecía que me estallaría de un momento a otro. Cuando por fin me levanté el agua de la regadera mitigó un poco el dolor pero con el ajetreo y la prisa eterna de la mañana no me di tiempo de tomar algún analgésico, por lo que temé la primer pastilla como a las 8 a.m. cuando el dolor era tan intenso que no creí poder seguir funcionando sin ayuda.
El analgésico mitigó el dolor, pero no lo eliminó y, en este momento 8 horas después de mi primera consciencia del dolor su intensidad esta aumentando nuevamente y no he podido eliminarlo por completo ni un minuto desde el inicio.
Esta claro para mi que no se trata solamente de un dolor de cabeza ocasionado por alguna situación física, el exceso de actividades, que desencadena lo que comúnmente llamamos estrés tiene mucho que ver con este persistente dolor que no cede ante los analgésicos y que sube y baja su intensidad sin razón aparente.
Es conocimiento popular que muchos malestares físicos tienen su origen en aspectos psicológicos, los dos grandes culpables de que nuestro cuerpo se enferme parecen ser las emociones mal manejadas y el estrés, también mal manejado, que desencadenan una serie de procesos energéticos en nuestro cuerpo, así como procesos de producción de sustancias que, si no son canalizadas o desechadas correctamente, terminarán por hacernos sentir mal físicamente.
Así, un coraje atorado puede terminar en dolor de estómago, una tristeza que no ha fluido adecuadamente puede desencadenar un proceso de gripa, aquello que no pude decir cuando quería eventualmente puede hacer que me duela la garganta, y el cúmulo de pendientes, trabajo y preocupaciones que me ha dado vueltas en la cabeza los últimos días aparentemente terminó en un dolor intenso que, como no tiene un origen físico único no puedo eliminar por medios físicos directos, como las pastillas.
Mientras yo analizo cómo manejar mi estrés para eliminar este dolor, los invito a que me compartan cómo sus emociones o su estrés los ha enfermado y qué han hecho para manejar aquello que causa problemas en su cuerpo y recuperar la salud.