Lo subjetivo en la educación

10 de Febrero de 2010

No puedo despegarme del tema aunque se que me meteré en problemas especialmente porque algunos de mis alumnos leerán esta nota.

Estoy viviendo una experiencia que me pone enfrente un aspecto ineludible pero rara vez comentado respecto a las calificaciones oficiales en las escuelas, y como el muy particular punto de vista del maestro, que es quien otorga las notas, puede matizar de manera muy diferente el número que termina apareciendo en la boleta de calificaciones.

Los maestros cargamos con nuestra historia, nuestras ideologías, nuestra realidad personal pero se supone que en el momento de otorgar un número al desempeño de los alumnos debemos ser imparciales, objetivos y graduar de acuerdo al desempeño y no a nuestra opinión subjetiva sin embargo en algunas ocasiones eso no sucede.

Sin ventanear el origen de mis reflexiones, que no es el caso, si quisiera saber como lo viven los estudiantes ¿las calificaciones reflejan el desempeño?, ¿la evaluación es, en la mayoría de los casos, imparcial y objetiva? Ahora es tiempo de opinar, espero su reflexión seria.

La búsqueda de la felicidad

20 de Enero de 2010

Les cambio el video porque el otro nos lo quitaron… Ser feliz es cuestión de voluntad  espero sus reflexiones

El fin de año, cerrando ciclos

3 de Diciembre de 2009

 

El título pudiera parecer anticipado, sin embargo resulta apropiado en tiempo pensando en que el fin de año inicia su proceso de cierre desde los primeros días de diciembre. El domingo 29 de noviembre es el primer domingo de Adviento, domingo con el que se inicia formalmente la espera de la Navidad y la celebración navideña se encuentra en el ambiente, pero junto con ella la nostalgia y sensación de pérdida que flota en el ambiente por despedir un año mas.

Quiero centrarme hoy en la importancia de cerrar los ciclos que vivimos, ya se trate de un semestre escolar, de una etapa completa de formación, el periodo de vida en una casa o, como en esta ocasión, un año mas de vida

Cerrar un ciclo implica varios procesos que demandan nuestra atención, reflexión y energía. Es muy común que iniciemos el año con una serie de rituales, deseos y propósitos; sin embargo es muy raro que al final retomemos esa lista que realizamos al principio y revisemos si cumplimos o no con nuestros propósitos.

El primer paso para un buen cierre de ciclo es precisamente la revisión de nuestros deseos, propósitos, todo lo bueno que elaboramos el año anterior… ser objetivos y revisar hasta donde llegamos en estos propósitos y partir de ahí para plantear la nueva lista, mejorada. Hacer esto nos permite revisar aquello que no hicimos y las razones para no cumplirlo, de esta forma la nueva lista puede contener propósitos mas realista y, por lo tanto, más sencillos de alcanzar.

Un segundo paso consiste en reconciliarnos con nosotros mismos, perdonarnos por aquello que no hicimos, por lo que hicimos mal, por nuestros errores, indiscreciones, debilidades… haz una cita contigo, reconcíliate con tus debilidades, haz las pases con tus defectos, rescata lo positivo de ti y busca la forma de explotarlo mas.

El tercer paso es hacia fuera, reconcíliate con tus seres queridos… y los no tan queridos también. Nadie puede afirmar que cierra un ciclo si carga con rencores, resentimientos y un cúmulo de deudas pendientes (emocionales) de sus conocidos y amigos de un año a otro. Deja en el año que termina todo aquello que te resta energía en lugar de sumártela, aprovecha el corte que implica el fin de año para soltar lo que no te permite avanzar, en cuanto a las relaciones interpersonales se refiere.

Con estos tres pasos, que no son sencillos pero si muy gratificantes cuando los logras, tendrás la seguridad de terminar mejor el ciclo y empezar mas ligero y seguro el 2010.

Video ganador del 2o. lugar de cortometraje

26 de Noviembre de 2009

Hoy los invito a ver el trabajo que ganó el 2o. lugar del concurso de cortometraje y dejar un comentario…

CORTOMETRAJE "MI MUERTE ANUNCIADA"

El silencio

20 de Noviembre de 2009

Supongo y espero que el título resulte extraño para la mayoría, la verdad es que, fuera del tiempo de dormir, no recuerdo cuando fue la ultima vez que pude estar en silencio y tranquila, sola con mis pensamientos antes de ahora.

Incluso en este momento me resulta extraño y tengo la tremenda tentación de colocar algo de música o de poner el noticiero en el radio o prender la televisión, mas que para verla, como ruido de fondo. Pareciera que  la vida debiera de ir acompañada de ruido de fondo.

Sin embargo el silencio es importante, la quietud exterior invita a la paz interior y a la reflexión. En una ocasión dando un curso de manejo del estrés olvidé el reproductor con el que debía colocar la música para la relajación, así que guié la relajación sin música de fondo y dejé que los participantes disfrutaran de unos minutos, 10 en total, en completo silencio y relajados… al volver al salón y comentar el ejercicio lo que mas había impactado al grupo fue precisamente esto, muchos de ellos, como yo el día de hoy, no recordaban cuando había sido la última vez que habían disfrutado el silencio; la mayoría rescató una sensación de paz interior y un mayor diálogo consigo mismos y una relajación mas profunda en el silencio, pero también al una buena parte del grupo, el silencio en un inicio les pareció amenazante, les causó ansiedad y tuvieron, como yo hoy, el impulso de hacer algo de ruido que lo rompiera.

¿Qué tan fácil o difícil te resulta disfrutar el silencio? ¿cuándo fue la última vez que estuviste solo con tus pensamientos, en silencio total?

La ciencia al servicio de la salud mental

29 de Octubre de 2009

Preparen las palomitas y acomódense cómodamente en su silla o su sillón, los invito hoy a ver uno de mis programas favoritos de divulgación científica en mi área al alcance de todos en uno de sus capítulos mas recientes, el transmitido el domingo 25 de octubre.

El tema: Ciencia para la vida, el conocimiento científico aplicado prácticamente para mejorar nuestra vida y algunos mitos que echar abajo en el terreno de la salud mental…

Que lo disfruten, disfrutaré sus comentarios.

Vivir al estilo “Pancho López”

22 de Octubre de 2009

En días pasados asistí a una conferencia que se impartió para los alumnos que elegirán carrera en los últimos meses. No es mi intención poner en evidencia al conferencista pero si analizar la idea central que yo creo rescatar de lo que él les compartió a los alumnos y presentarla para el análisis de ustedes, los lectores.

En términos generales el panorama que se les planteó a los futuros universitarios fue que en la vida cada vez las metas se alcanzan mas rápido. Les planteaba el ideal de llegar a ser gerentes generales de grandes corporaciones internacionales antes de los 30 años señalando para ello, claro esta, algunos ejemplos muy sonados últimamente en medios publicitarios.

Mi mente al escucharlo claro que voló, muy influenciada por mi papel en el bachillerato de orientadora (aunque no vocacional), pero también por el contraste de lo que el ponente decía con lo que veo en el día a día de la realidad actual del país.

La tendencia general es a vivir de esta manera acelerada para, de manera violenta, intentar estancarnos en ese periodo de tiempo entre los 20 y los 40 años. ¿Qué pasa con esa tendencia a vivir al estilo “Pancho López”, si recuerdan esta canción o la historia Pancho López, chiquito pero matón, vivió su vida rápidamente y en pocos años hizo lo que la mayoría de las personas tarda toda su vida en realizar… pero igual murió.

Vivir al estilo “Pancho López” tiene muchas implicaciones, menospreciar otras etapas y momentos de la vida, por la que todos pasaremos y que tienen su encanto particular, un énfasis exagerado en hacer cosas, como si el hacer fuera la esencia del ser humano, olvidándonos del ser; una industria que vende juventud a cualquier costo, aún al precio de salud y unas generaciones agotadas de tanto hacer cosas pero que si las cuestionamos un poco mas a fondo la mayoría nos responderán que no saben para que hacen la mayoría de las actividades que realizan.

Si los sueños se hicieran realidad!

8 de Octubre de 2009

Hoy estuve en reuniones con papas de alumnos que están teniendo problemas con sus calificaciones, la reflexión con una de ellas nos llevó a pensar en su hijo ideal, no le fue difícil identificar una lista bastante amplia de características “soñadas” en su hijo; sin embargo, profundizando un poco mas en lo que soñaba para considerar a su hijo como el hijo ideal cayó en la cuenta de que si su hijo presentara todas esas características sería poco mas que un robot irreconocible y ciertamente no sería su hijo al que por cierto, ama mucho.

La mayoría de nuestros sueños tienen ese tinte de irrealidad que aparece bastante atractivo, ese toque de perfección que, en la realidad, puede resultar bastante aburrido.

Les invito a hacer un ejercicio mental, ¿qué pasaría en su vida si en este momento se cumpliera, al pie de la letra el sueño que acapara principalmente sus momentos de ensoñación?… tal vez al reflexionar con mayor cuidado se darían cuenta de que en realidad el resultado no sería del todo bueno, igual que la mamá, tal vez están invirtiendo demasiado tiempo en soñar con una realidad alterna que no resultaría tan agradable si se realizara y, al hacerlo, se están perdiendo de vivir un presente mucho mas atractivo.

Motivación: de afuera hacia adentro.

1 de Octubre de 2009

La teoría nos dice que existen dos tipos generales de motivos para realizar una acción, los internos y los externos. Los internos tienen que ver con la realización personal, con el crecimiento personal, con necesidades de mejora interna; los externos tienen que ver con complacer a los demás o con ganar “recompensas”.

Teóricamente la motivación externa o extrínseca se presentaría principalmente en los niños y conforme se crece y la madurez aumente la motivación debería ser mas interna o intrínseca. Sin embargo en algunos casos algo falla… comparando la motivación de las pequeñas de primaria con la motivación de los grandes de bachillerato parece que la teoría no se aplica del todo. Resulta que cuando pregunto a las pequeñas de primaria la razón por la cual hacen la tarea sorprendentemente me responden lo que puedo catalogar como motivos internos: para aprender mas cosas, para que cuando sea grande sepa mucho; por otro lado, al indagar las mismas razones en los preparatorianos la respuesta da idea de mas motivos externos: para no perder puntos, para no reprobar.

El tipo de motivación nos da también un tipo diferente de actitud ante el estudio, la pequeña de primaria termina la tarea y busca que leer, si se le propone sigue haciendo ejercicios de los mismo, o busca alguna otra actividad en la que aprenda, porque le gusta aprender, la calificación es un extra. El preparatoriano termina la tarea con el mínimo indispensable, si es que la termina, y en ocasiones solamente calcula lo que debe de hacer para obtener el pase, la calificación determina su actuar y no el aprendizaje.

¿Qué pasa en el camino? ¿Por qué en lugar de ir de lo externo a lo interno el proceso aparentemente es al revés? Espero sus reflexiones.

Agotamiento Intelectual

17 de Septiembre de 2009

Apenas es jueves y parece que no puedo dar un rato mas de trabajo, me encuentro totalmente saturada, cualquier tarea me lleva mucho más tiempo de lo normal, añoro el fin de semana con la principal idea de descansa aunque en el fondo estoy segura de que no será suficiente. Pasa el fin de semana y, efectivamente, no resulta suficiente para sentir que realmente descansé, estoy irritable, me desquito con la primer persona que se me pone enfrente, me siento agotada, pero físicamente no, agotada de otra forma, me urgen vacaciones y no veo en el horizonte la posibilidad de tomarme los días necesarios para realmente reponerme.

Si la historia anterior, en mayor o menor medida, te suena familiar o te  produce la sensación de haberla vivido o, por aún, parece una página de tu diario actual todo parece indicar que haz experimentado o estas experimentando agotamiento intelectual.

Hay muchos términos para designar a este estado, sin embargo yo lo he vivido y de manera personal me parece el más adecuado. El agotamiento intelectual se caracteriza precisamente porque la fuente de éste no es el esfuerzo físico, sino la carga intelectual ya sea por realizar una tarea que sea especialmente intensa a nivel intelectual o por intentar dividir nuestra atención a lo largo del día o de la semana en múltiples tareas que requieren habilidades diferentes.

Algunas formas de evitar llegar al agotamiento intelectual son las técnicas de relajación que permiten desconectarse completamente de los quehaceres cotidianos, el ejercicio físico proporcionándole al cuerpo desahogo físico de las tensiones y cansancio físico además del intelectual, tener todos los días actividades recreativas, en las que disfrutar sea la única tarea y, cuidar el balance de vitaminas y minerales en la dieta diaria, entre otras.

Un error muy común cuando alguien empieza a experimentar algunos síntomas del agotamiento intelectual es centrarse en la idea de que tiene tantas cosas que hacer en ese momento que no puede parar y posponer el descanso y las actividades recreativas. En época de exámenes, por ejemplo, muchos estudiantes dejan de hacer ejercicio; al inicio de las clases o al final de las mismas las mamás dejan de frecuentar a sus amigas. El problema es que esto acumula aún mas la sensación de cansancio, las actividades se realizan cada vez de manera mejor eficiente, mas lentas y con menos calidad, por lo que la carga de trabajo parece aumentar y la situación se empeora.

Si se aproxima un periodo con una carga de trabajo importante, es indispensable tener en mente que, por mas pesado que sea el día, para conservar la salud física y mental, es importante guardar un momento para la recreación y el ejercicio físico. Con esto nuestro rendimiento será mayor, trabajaremos mas rápido y mejor y estaremos en mejor disposición con los que nos rodean, además evitaremos caer en agotamiento intelectual.

La pregunta para mis alumnos ¿han vivido periodos de agotamiento intelectual? ¿cómo los han manejado?.