Seguimos con el tema…
4. Tomar la decisión: Decidirse a mandar y expresar claramente lo que se va a exigir.
5. Entrenar las normas: Explicar claramente las circunstancias en las que se aplicará la norma y las alternativas a su aplicación. Dar margen de error, permitir ensayo y error considerando la edad y dificultad. Por lo general, cuando se pone una norma es porque se esta pidiendo al hijo que haga algo que no hace o hace mal y uno de los principales errores de los papas es considerar que por el hecho de establecer la norma el hijo la va a realizar bien a la primera, si de entrada lo que se pide es algo que no se hace o se hace mal, se debe enseñar con detalle lo que esperamos, tal vez acompañarlo algunas veces a realizarlo y dar un tiempo de entrenamiento.
6. Motivar: Es importante considerar dentro de la motivación dos aspectos, el primero es el hecho de que la norma tiene detrás de si un valor, es importante hacerle al hijo evidente el valor que queremos reforzar con la norma, “porque lo digo yo” no es razón motivante.
Lo segundo es que los padres cometemos el error común de señalar constantemente cuando no se cumple la norma, y pasamos desapercibido el cumplimiento; además, enfatizamos las reglas o incluso las ponemos en momentos de frustración, tensión o desilusión. Si el hijo asocia la regla con regaño o frustraciones es muy poco probable que se motive a cumplirla.
Nos faltan cuatro para la próxima ocasión.