Parece que las enfermedades mentales ocuparán en los próximos años los primeros lugares en los motivos de consulta de los adultos, dependiendo de la estadística que se revise, podemos encontrar diferentes porcentajes, pero todos son altos, todos pronostican un aumento significativo en alteraciones como la ansiedad, la depresión, en general en todos los trastornos de estado de ánimo. Las consecuencias del estrés causan cada día mas absentismo y en general los gobiernos y las instancias de salud están volviendo sus ojos a la salud mental como prioritaria, la prevención se esta convirtiendo en una medida emergente a tomas, principalmente por los países del primer mundo.
A finales del siglo pasado Víctor Frankl plantea la razón y la solución a esta problemática que el veía aparecer. De acuerdo con su postura, gran parte de los problemas psicológicos de la actualidad encuentran su raíz en una profunda falta de sentido de la vida en los adultos, lo que genera un gran vacío, un vacío personal, llamado por Frank vacío existencial que desencadena los procesos de ansiedad y depresión. El sentido de la vida no es algo que se pueda dar a las personas, no se genera con píldoras mágicas, es algo que el hombre descubre en su proceso personal. Sin embargo, el estilo de vida actual rara vez nos lleva a centrarnos en el conocimiento de nosotros mismos, nos lleva hacia afuera en lugar de hacia adentro, nos aleja del autoconocimiento.
Para mis alumnos, la reflexión se centra en precisamente en su propio sentido de vida ¿para qué están en este mundo?, y también un poco en su sentimiento personal al saber que son precisamente la generación para la que se pronostica ese aumento drástico de depresión y ansiedad, ¿cómo se siente ante esto?, ¿qué pueden hacer desde hoy para no ser parte de tan fatídica estadística?